Ali Farka Touré

Pese a que algunos iletrados no puedan o no quieran entenderlo, el blues no es una música exclusivamente estadounidense, pese a que fuese en ese gran país donde nació, sino que, desde hace muchas décadas, es ya una música internacional que no entiende de fronteras, al apelar a los sentimientos más profundos y auténticos del ser humano. Prueba de ello es la obra de Ali Farka Touré, un bluesman oriundo de Mali que durante más de dos décadas sorprendió a los aficionados al género con su singular síntesis musical, fuertemente influenciada no sólo por la música tradicional africana sino también por los sonidos guitarreros del maestro John Lee Hooker.

ali farka toure

Alí Touré nació en 1939 en el seno de una familia islámica de la aldea de Kanau (Mali), cerca de Tombuctú, la legendaria ciudad en la que, cinco siglos antes, se refugiaron gran número de andalusíes huyendo de la intolerancia y la violencia que  conllevaba la invasión castellana de Andalucía .

El padre de Alí murió combatiendo en las filas del ejército francés durante la Segunda Guerra Mundial y eso obligó al huérfano a tener que trabajar desde muy pequeño en las labores del campo. Ya desde esa época, sus familiares y conocidos le apodaron “burro” (“farka”) por su terquedad y constancia.

Alí , que tenía muchísima predilección por la música y aprendió desde joven a tocar el violín njarka, la flauta peul, el gurkel (pequeña guitarra) y el ngoni (laúd de 4 cuerdas), vio actuar cuando tenía 17 años al guitarrista Keita Fodeba y se decidió por ese instrumento.

Gracias a la independencia de Mali y a la orientación socialista y anti-imperialista que el presidente Modibo Keïta dió al país, la nueva nación vivió un florecimiento cultural y un renovado interés por sus raíces musicales, lo que permitió al joven  Alí montar su primera banda, “La troupe 117” con la que actuó en varios festivales, llegando a hacerlo en la República Popular de Bulgaria.

Con el tiempo, Touré pudo trabajar en Radio Malí y, con ello, tuvo acceso a la música occidental de James Brown y Otis Reading que le influyeron notablemente. En esa época fue cuando publicó su primer disco, “Farka” (1976), y cuando comenzó a interesarse por el blues, siendo el primer interprete africano de blues que disfrutó de una popularidad masiva en África Occidental, siendo apodado por los medios como “el John Lee Hooker africano”.

Tras la publicación de su álbum “Alí Farka Touré”, en 1987, su obra comenzó a ser conocida a nivel mundial y llegó a colaborar con músicos de la talla de Ry Cooder o Taj Mahal, siendo premiado con un Grammy en 1994.

Tras una breve incursión en el mundo de la política, en la que llegó a ser alcalde de la pequeña ciudad de Niafunké y durante la que construyó varios canales, asfaltó carreteras y compró un generador eléctrico, pagándolo todo de su bolsillo, Alí Farka Touré falleció el 7 de marzo de 2006 de un cáncer de huesos a los 67 años

Comprar vinilo “Alí Farka Touré. Talking Timbuktu”

Apoya a “Pasajero del Blues”

Dona 1 euro para poder sufragar los gastos de nuestro blog.

€1,00

Interpretes

A %d blogueros les gusta esto: